Imagínate esto: es un jueves por la tarde. Estás trabajando cuando de pronto te llega un mensaje: «No se olviden del cumple de la abue este sábado!!» Entras en pánico, ¡te habías olvidado por completo! Decides entrar a tu tienda online preferida y pides una blusa con ENVÍO EXPRESS, incluso pagas extra por eso. Piensas que todo está solucionado. Pero, llega el sábado y tu pedido no está en tu casa. ¿Y ahora?
¿Suena familiar, no? Creo que todos quienes hemos comprado por internet alguna vez hemos pasado por esta situación, y no nos gustaría que nos vuelva a ocurrir. Incluso nosotros que estamos del lado operacional de estos negocios, lo hemos vivido.
Entonces, habiendo estado en ambos lados, ¿qué podemos hacer como empresas para gestionar bien nuestros envíos y evitar esta situación? Veamos juntos las principales razones del retraso en los pedidos y cómo minimizarlo.
No saber tus tiempos de entrega
Es importante comenzar por comunicarle a tus clientes el tiempo que tomará en llegar su pedido. Recuerda que este empieza desde que dejas el pedido en la agencia de envíos hasta que esta llega a la dirección o punto de recojo elegido. Planifica opciones de distribución rápidas, agencias con buen cumplimiento, y calcula posibles riesgos a lo largo del proceso y cómo actuar ante ellos.
No ofrecer opciones de entrega flexibles
Algunas opciones que puedes ofrecer son: recojo en tienda, punto de encuentro, recojo en agencia, entrega en puerta, etc. Por ejemplo, nosotros ofrecemos cuatro opciones flexibles de entrega: Recojo en oficina (1 día), Envío express (1 día), Envío regular (2-4 días) y Envío a provincias (3 a 5 días).
Usar un embalaje poco seguro
Algo que es sumamente importante, pero de lo que pocos hablan, es el embalaje del producto. Basta de entregar a tus clientes cajas con cinta transparente y bolsas de plástico delgadas. Ellos saben que merecen una buena presentación y seguridad. Es por eso que te recomendamos usar opciones más seguras, ecológicas y estéticas. Estas no solo brindan seguridad al producto, si no que también genera un impacto positivo en tus clientes y una buena impresión de tu marca.
No hacer pruebas de compras
Lo que no se mide no se controla, y lo que no se controla no se puede mejorar. Por eso te recomendamos hacer pruebas con algún cliente incógnito, así podrás monitorear toda la experiencia del cliente, desde que entra a la web hasta la entrega del producto. Además, podrás saber qué mejorar en tus procesos e incluso cómo se resuelven inconvenientes en la experiencia de compra.
En resumen, cuida tu proceso antes, durante y después de la compra del producto. Porque prometer es fácil, pero cumplir es lo que realmente importa para mantener la confianza de nuestros clientes.